La casa está perfectamente situada en un mágico paisaje natural, cuyo horizonte se forma de las suaves pendientes de colinas dónde se cultivan viñedos y olivares. Brindando así una sensación de ensueño, que al llegar a Pietrafiorita se convierte en una serena y apetecible realidad. Aquí no existe ningún sonido disturbarte, solo el soplar ligero del viento. |
|